lunes, 21 de septiembre de 2009

Que es Reiki?


Reiki es la energía vital del Cosmos y la persona que esta armonizada como sanador Reiki tiene sus canales de energía abiertos y libres de obstrucción. No solo recibe mucha más energía o Ki, sino que también se mantiene conectada a la fuente universal. Esta fuente puede ser descrita en cualquier forma que el sanador elija llamarla, (Diosa, Dios, Ser Superior, Principio
Único, Primera Fuente, Universo, etc.).
Reiki no es una religión y no está afiliada con ninguna religión, esta fuerza viva de energía es la fuente misma de la vida y es mucho más antigua que cualquier concepto y hecho religioso.

Cuáles son los orígenes de Reiki?

Reiki es un sistema de sanación mediante la imposición de manos. Para apreciar verdaderamente Reiki, es necesario primero saber de dónde proviene y como llegó al Occidente. La historia ciertamente va más allá de cualquier registro escrito. La historia tradicional Reiki comienza el siglo XIX, pero inclusive en esa época ya era antigua.
Según algunos canalizadores, en especial la psíquica Laurel Steinhice, describió doce planetas que originalmente colonizaron la Tierra. La mayoría de ellos se encuentran ubicados en el sistema estelar de las Pléyades, y el resto se ubican en los sistemas de Sirio y Orión. Ellos fueron los encargados de poblar la Tierra con lo que hoy se conoce como Raza Humana. Cuando el cuerpo humano se diseñó para este planeta, Reiki fue incorporado dentro del código genético como un derecho de nacimiento de la gente. La diosa India que hoy se conoce con el nombre de Shiva (femenino en aquel tiempo) fue la responsable de haber traído Reiki al planeta y ella/él quiere ser recordado/a por ese obsequio. Reiki es una parte de cada uno de nosotros, fue una vez universal y destinado a no perderse. Los niños de la antigua Tierra, en la civilización que hoy llamamos Mu (Lemuria), recibían entrenamiento Reiki I en el primer grado escolar, Reiki II en lo que nosotros definimos como el principio de la escuela secundaria. Reiki III era requerido para los educadores y estaba disponible para todo aquel que lo quisiera.
Cuando los habitantes de Mu se alejaron para colonizar lo que hoy se conoce como India y Tíbet, llevaron consigo la enseñanza Reiki. Los cambios en la Tierra destruyeron primero Mu y luego La Atlántida causando una severa desorganización cultural por lo cual el conocimiento Reiki fue conservado por algunos pocos.
Cuando en el siglo XIX un hombre llamado Mikao Usui buscó los orígenes del método de sanación utilizados por Jesús y Buda, los encontró en los remanentes de la antigua cultura de Shiva, en las enseñanzas esotéricas de India. Lo que lo llevó a realizar esta búsqueda fue la pregunta que le formulasen un grupo de estudiantes, sobre como Jesús curaba, y debido a la misma comenzó una travesía que duraría diez años.
En primera instancia recurrió a las autoridades Cristianas de Japón, las que le dijeron que de eso no se hablaba ni mucho menos se conocía. Luego buscó información a través del Budismo ya que las vidas de Jesús y Buda eran muy similares, pero los monjes buddhistas le dijeron que el antiguo método de sanación espiritual había sido perdido y que la única forma de acercarse a él era entrando a la enseñanza Budista, el Camino a la Iluminación.
Mikao Usui entonces viajó a los Estados Unidos donde vivió por siete años. La iglesia Cristiana no supo dar respuestas. Luego el retornó a Japón donde residió en un Monasterio Zen, allí encontró los textos que describían la fórmula de sanación y habiendo estudiado Sánkrito en Estados Unidos él era ahora capaz de traducir los textos. El material no incluía el como activar la energía ni como trabajaba. La información en estos textos era obscurecida intencionalmente para que solo los adeptos al Budismo pudieran tener el acceso a la información. Para interpretar los escritos él se retiró al monte Koriyama donde estuvo en meditación y ayuno durante tres semanas, en la última noche, justo antes del amanecer Usui vio un haz de luz acercándose a él, su primera reacción fue correr pero luego aceptó que esa era la respuesta a su meditación y la enfrentaría aunque le ocasionara la muerte. La luz golpeó su tercer ojo, lo que lo dejó inconsciente por algún tiempo y luego visualizó los símbolos como si fuera en una pantalla. Junto con los símbolos le fue dado toda la información de cada uno de ellos. Mikao sabía ahora como curar como Buda y Jesús lo habían hecho.
Bajando por el monte, el experimentó lo que tradicionalmente se conoce como los cuatro milagros, el primero fue cuando al ir bajando dobla su pié e instintivamente se sentó y puso sus manos sobre su pié, sus manos se tornaron calientes y su pié fue sanado. Luego el llegó a una casa al pié del monte donde se servía a los peregrinos. El pidió por una comida completa, algo no recomendable después de haber estado ayunando por muchos días, pero pese a eso lo comió sin ningún problema. Tercero, la mujer que le sirvió la comida sufría de un importante dolor de muela y al ponerle sus manos al costado de la cara, él sanó su dolor. El cuarto fue cuando al retornar al monasterio él sana al director, al que le había dado un ataque de artritis. Usui le da el nombre de Reiki a este sistema de sanación, lo cual significa fuerza de vida universal.
Mikao Usui se convirtió en un peregrino llevando Reiki a través de Japón curando y enseñando. En su camino conoció a Chujiro Hayashi, un oficial naval retirado pero todavía en reserva. Hayashi recibió el entrenamiento como Maestro Reiki en 1925 y se convirtió en el sucesor de Mikao.
Usui murió en 1930 e hizo 16 Maestros, tanto hombres como mujeres. Hayashi entrenó grupos de practicantes Reiki. Abrió una clínica en Tokio donde los sanadores trabajaban en grupos sobre las personas que vivían en la clínica durante los períodos de sanación. En 1935 Hawayo Takata viene a la clínica para ser sanada. Luego de cuatro meses viviendo en la clínica Takata fue completamente sanada en cuerpo, mente y espíritu. Luego ella pide a Hayashi ser instruida en Reiki pero él se rehúsa, no porque fuese una mujer, sino porque era extranjera ya que provenía de Hawái y Hayashi no quería que la enseñanza saliera fuera de Japón y fuese tergiversada.
Como la segunda guerra mundial estaba cerca Hayashi temía por el futuro de Reiki y de su clínica entonces decide enseñarle a Takata la doctrina. Takata permaneció en Japón por dos años y luego retornó a Hawái y abrió su propia clínica.
Como Hayashi se encontraba todavía en reserva el país lo llamaba a prestar servicio para la guerra, pero como él era un Maestro Reiki no podía matar a nadie así que acepta su propia muerte y el 10 de Mayo de 1941 frente a la presencia de sus estudiantes el detuvo su corazón por medios psíquicos.
La clínica fue tomada por la Ocupación y ya no le fue permitido operar como centro Reiki.
Reiki continúa a través de Takata, primero en Hawái, luego en Estados Unidos, finalmente en Canadá y Europa.
Vivió hasta la edad de 80 años y entrenó a cientos de personas. Entre 1970-1980 inició a 22 Maestros Reiki. Hawayo Takata murió en 11 de Diciembre de 1980. Desde su muerte Reiki ha atravesado muchos cambios en el Occidente. Su nieta y sucesora Phyllis Furumoto ha sido nombrada la gran Maestra Reiki Usui tradicional, pero las técnicas y métodos han cambiado muchísimo y muchas ramas han evolucionado, cada una de ellas clama poseer la única y correcta forma de hacerlo pero lo cierto es que todos los métodos funcionan y los mismos fueron derivados de las enseñanzas de Takata. Algunos Maestros dividieron los tres grados orinales en hasta once grados, con el solo propósito de mantenerlo oculto y misterioso a los estudiantes. La complejidad y los altos precios mantenían Reiki disponible solo para una pequeña minoría. Pero Reiki está cambiando y evolucionando desde los tiempos de Mikao Usui. Está alcanzando cada vez más personas y hay muchos Maestros no tradicionales que no cobran altos precios. Los orígenes de Reiki deben se honrados pero al mismo tiempo respetando los cambios del mundo, las necesidades de la gente y de la Tierra.
Reiki es amor y en este tiempo de crisis planetaria necesitamos todo el amor que podamos conseguir.

Marcelo

Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande


Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales
y les comunicó sus tres últimos deseos:

1 - Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
2 - Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y...
3 - Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.
Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.

Alejandro le explicó:

1 - Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2 - Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
3 - Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que venimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.

Al morir nada material te llevas, aunque creo que las buenas acciones son una especie de cheques de viajero.

"EL TIEMPO" es el tesoro más valioso que tenemos, es el ‘AHORA’, el ‘PRESENTE’.
Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida. EL MEJOR REGALO que te puedes hacer es darte tiempo. Nada que Tú no puedas regalarte a Ti mismo le puedes obsequiar a los demás. Dedica unos minutos de tu día para meditar sobre ti mismo, mantente en observación constante, sé tu propio psicólogo, de esta manera encontraras que lo que en un principio llamaba tu atención luego lo vas a ver realmente con el valor que se merece. De la misma manera aquello que no era importante en tu vida comenzara a serlo.