martes, 28 de febrero de 2012

La piedra:



El distraído tropezó con ella.

El violento la utilizó como proyectil.
 
El emprendedor, construyó con ella.

El campesino, cansado, la utilizó de asiento.

Para los niños, fue un juguete.

Drummond la poetizó.

David, mató a Goliat.

Y Miguel Angel le sacó la más bella escultura.

En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre.

No existe “piedra” en tu camino que no puedas aprovechar de alguna manera para tu propio crecimiento.

martes, 21 de febrero de 2012

La cosecha




En un oasis escondido en medio del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras. Su vecino Hakim se detuvo a abrevar sus camellos y lo vio transpirando, mientras parecía cavar en la arena.

- ¿Qué tal anciano? le dijo:

- Muy bien-contestó Eliahu sin dejar su tarea.

- ¿Qué haces aquí, con este calor, y esa pala en las manos?

- Siembro dátiles-contestó el viejo.

- ¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez- . El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Dime, ¿cuántos años tienes?

- Ochenta, pero eso, ¿qué importa?

- Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Aunque vivas hasta los cien años, difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que siembras. Deja eso y ven conmigo.

- Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto… y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

(autor desconocido)

Principio del vacío…



¿Tienes el hábito de juntar objetos inútiles, creyendo que un día… (No sabes cuándo) vas a necesitarlos?.

¿Tienes el hábito de juntar dinero, sólo para no gastarlo pues piensas que en el futuro podrá hacerte falta?.

 
¿Tienes el hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usas desde hace mucho tiempo?.


¿Y dentro tuyo…?.


¿Tienes el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos y demás?.


¡Eso jamás lo hagas!, ¡va contra tu prosperidad!.


Es preciso que dejes un espacio, un vacío, para que cosas nuevas lleguen a tu vida.


Es preciso que te deshagas de todo lo inútil que hay en ti y en tu vida, para que la prosperidad llegue.


La fuerza de ese vacío es lo que absorberá y atraerá todo lo que deseas.


Mientras estés, material o emocionalmente, cargando sentimientos viejos e inútiles, no tendrás espacio para nuevas oportunidades.


Los bienes necesitan circular…


Limpia los cajones, los armarios, el cuarto de enseres, el garage.


Dona todo aquello que ya no uses.


La actitud de guardar un montón de cosas inútiles solo encadena tu vida.


No son los objetos guardados los que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar.


Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.


Se cree que mañana podrá faltar, y que no tendrás manera de cubrir esas necesidades.


Con esa idea, le estás enviando dos mensajes a tu cerebro y a tu vida;


que no confías en el mañana…


y que piensas que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, por eso te alegras guardando cosas viejas e inútiles.


Deshazte de lo que ya perdió el color y el brillo.


Deja entrar lo nuevo a tu casa y dentro de ti mismo.

Joseph Newton

viernes, 17 de febrero de 2012

Quiero…

Quiero que me oigas sin juzgarme

Quiero que opines sin aconsejarme

 
Quiero que confíes en mi sin exigirme


Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mi


Quiero que me cuides sin anularme


Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mi


Quiero que me abraces sin asfixiarme


Quiero que me animes sin empujarme


Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mi


Quiero que me protejas sin mentiras


Quiero que te acerques sin invadirme


Quiero que conozcas las cosas mías que mas te disgusten.


Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.


Quiero que sepas que hoy cuentas conmigo… sin condiciones.

Tus hijos no son tus hijos.


Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
 y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Kahlil Gibran

La gente.

La gente que aparece en nuestra vida y con la que estamos de acuerdo y compartimos intereses similares, fáciles de aceptar, nos enseñan de hecho muy poco.

Pero aquellos otros capaces de sacarnos de quicio y encolerizarnos a la menor provocación son nuestros verdaderos maestros.

La persona que realmente puede perturbar tu estado de paz es aquella que te recuerda que no te encuentras verdaderamente en el estado de paz o iluminación que brota de la confianza. En ese momento, ...esta persona se convierte en tu mejor maestro, y es a ella a quien debieras dar las gracias, y a Dios, por haberla enviado a tu vida. Cuando llegue el día en que puedas trascender la cólera, la rabia y la alteración que esa persona parece provocar, y decirle: «Gracias por ser mi maestro», habrás reconocido a un compañero del alma.

Todo aquel que aparezca en tu vida y pueda sacarte de quicio y hacerte sentir frenético es un maestro disfrazado de ser manipulador, desconsiderado, frustrante y no comprensivo.

La paz iluminadora significa que no sólo estás en paz con aquellos que comparten tus intereses y que están de acuerdo contigo, o con los extraños que van y vienen, sino también con aquellos maestros que te recuerdan que todavía te queda mucho que hacer para estar en paz contigo mismo.

Da gracias por todos esos grandes maestros espirituales que han aparecido en tu vida en forma de hijos, cónyuges actuales o pasados, vecinos irritantes, compañeros de trabajo, extraños detestables y otras personas similares, pues ellos te ayudan a permanecer en estado de paz e iluminación. Te permiten saber día a día cuánto trabajo te queda realmente por hacer, y en qué aspectos no has logrado aún dominarte a ti mismo.

Wayne Dyer

martes, 14 de febrero de 2012

Reflexión.

Las Leyes de Aumento son sub-leyes de "Lo similar engendra a su similar". La primera Ley de Aumento es:
Siempre se cosecha lo que se siembra
Lo que sucede en la vida es el fruto que nace de las semillas que se va sembrando con todas las palabras, todos los actos y todos los pensamientos, pues cada ser humano es el único creador de sus experiencias.
Cada palabra o pensamiento negativo, tal como la crítica malsana o la duda perturbadora, es una semilla de mala hierba que se origina, de alguna manera, en el miedo, la desconfianza, o en alguna otra actitud destructiva.
No es posible hacer una proyección de pensamiento, o creación de una realidad para ganancia personal o por avaricia.

La segunda Ley de Aumento es:
El espíritu de las acciones multiplica el resultado.
Para que algo se convierta en realidad, debe ser expresarlo por medio de pensamientos, palabras y acciones, ya sean éstas dirigidas a uno mismo o a los demás; de esta forma, crecerá, regresará como el fruto de los esfuerzos realizados.
Las "semillas" del miedo provocan que surja precisamente lo que más se teme. Angel Luis Fernández.

Vivir como las flores

 Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas
hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento
odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios
que crecían en el jardín.

Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen
del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no
permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que
los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y
no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita
pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma
la vida de los demás haciendo el bien.

Ésto, es vivir como las flores!!!...

Reflexión.

Al estudiar la naturaleza física, psicológica, intelectual y laboral de cada Ser humano, se concluye que su misión existencial es la persistente superación o trascendencia de sus limitaciones físicas, sociales, psicológicas, energéticas y espirituales.
Para comprender la aseveración del párrafo anterior, se puede revisar cómo habéis crecido y madurado al haber ido superando con paciente persistencia vuestras deficiencias y así aprender para la vida. Por ejemplo:
Para aprender a comer: primero necesitasteis que os introdujeran el seno o la mamila en la boca, a medida que fuisteis madurando os alimentaron con cucharillas, vasos, comisteis con la mano, luego con cucharas, hasta que aprendisteis a utilizar los cubiertos.
Para caminar físicamente: primero os tuvisteis que arrastrar, luego os sentasteis, gateasteis, os levantasteis, caminasteis con tropiezos, hasta que lograsteis caminar con seguridad en la vida.
Para aprender a hablar: primero tuvisteis que emitir sonidos incomprensibles, luego monosílabos, palabras, frases cortas y a medida que fuisteis practicando y madurando lograsteis comunicaros oralmente.
Revisad ahora cualquier otra actividad o trabajo que realicéis habitualmente como: hablar, leer, escribir, manejar o su profesión. En la medida que fuisteis superando vuestras deficiencias físicas, intelectuales, de comunicación y psicológica con la cooperación incondicional de sus familiares o amigos, aprendisteis a vivir y a mejorar vuestro bienestar.
Vuestra existencia se debe a la cooperación de una pareja que, en un acto de Amor, os fecundó, una madre que os prestó su útero por un promedio de nueve meses para que pudieseis llegar y alguien que os ayudó a nacer y os aplicara los primeros cuidados como recién nacidos.
Recordad que el ser humano recién nacido, entre todos los animales, es el que viene al mundo como el más dependiente y necesitado de ayuda para poder subsistir. Por ello cada uno de vuestros semejantes es un potencial amigo que os ayuda y a quien vosotros también podéis ayudar.